Cubierta acristalada en Arcachon | Obra realizada en una vivienda ya construida
Cubierta acristalada realizada en Arcachon
Este proyecto consiste en la construcción de una cubierta acristalada aislante en una vivienda ya existente situada en Arcachon, cerca de la playa de Pereire. La obra se ha diseñado para aportar luz natural durante todo el año a una vivienda que, en un principio, carecía de luz y presentaba un aislamiento insuficiente.
Los propietarios, una pareja de jubilados, habían convertido su segunda residencia en su vivienda principal. Se puso entonces en marcha un proyecto de renovación integral, que incluía la creación de una cubierta acristalada para mejorar el confort térmico y visual de la vivienda.
Contexto arquitectónico y preparación del soporte
La intervención se centró en la parte existente de la vivienda, que contaba con un tejado tradicional de tejas. Siguiendo las recomendaciones del arquitecto, el carpintero se encargó de retirar los elementos de cubierta necesarios y de modificar la estructura de madera, con el fin de crear una abertura adaptada a la claraboya.
Se instaló una estructura de madera específica, complementada con un revestimiento de zinc, para alojar los marcos acristalados. A continuación, Structure Transparence se encargó de instalar la claraboya sobre este soporte preparado.
Composición de la cubierta acristalada y prestaciones del acristalamiento
La cubierta acristalada está compuesta por cuatro marcos acristalados, uno de ellos abatible, integrados en una estructura aislante de doble acristalamiento. Los cristales, provistos de un tratamiento de control solar, permiten limitar el aporte térmico excesivo al tiempo que conservan una elevada transmisión luminosa.
Cada marco está asociado a una persiana interior motorizada, que se puede controlar de forma individual o conjunta mediante un mando a distancia táctil. Este dispositivo permite adaptar con precisión la luz solar en función de las estaciones y los usos.
Ventilación, automatización e instalación
El marco abatible garantiza la renovación del aire interior y está equipado con un sensor de lluvia que activa el cierre automático en caso de mal tiempo. También se pueden integrar sensores de viento según las configuraciones.
Los paneles acristalados, con un peso aproximado de 80 kilogramos cada uno, se instalaron con ayuda de una grúa, debido a sus dimensiones y a las limitaciones de acceso a la obra. El acceso de la maquinaria de elevación se vio complicado por una rampa estrecha, lo que requirió un posicionamiento preciso de la grúa lo más cerca posible de la vivienda.
Esta cubierta acristalada constituye una solución eficaz para dejar entrar la luz, mejorar el confort térmico y modernizar una vivienda existente, respetando al mismo tiempo las limitaciones estructurales y arquitectónicas del edificio.





